SIPNOSIS: Unos años antes de que comience la Segunda Guerra Mundial, un joven llamado Guido llega a una ciudad de la Toscana (Arezzo) con la intención de abrir una librería. Allí conoce a Dora y, a pesar de que es la prometida del fascista Ferruccio, se casa con ella y tiene un hijo. Al estallar la guerra, los tres son internados en un campo de exterminio, donde Guido hará lo imposible para hacer creer a su hijo que la terrible situación que están padeciendo es tan sólo un juego. (FILMAFFINITY)
CRÍTICAS: Hermosísima historia "chaplinesca" que conquistó el corazón de medio mundo. La ternura, la sonrisa y la tragedia se entremezclan -como hacía muchos años que no se había visto- en una película imprescindible de los noventa. El mayor éxito internacional del cine italiano desde la época dorada de Fellini, multipremida, formidables críticas y una excelente taquilla son algunos de los datos de esta fábula sobre el escapismo de la imaginación en los tiempos del horror nazi. Si todavía no la ha disfrutado véala cuanto antes: reirá y llorará como todos. (Pablo Kurt: FILMAFFINITY)
Durante un proyecto semanal, el profesor Rainer Wenger enseña a los estudiantes de su clase el tema de la autocracia como forma de gobierno. Los estudiantes se muestran escépticos ante la idea de que pudiera volver una dictadura como la del Tercer Reich en la Alemania de nuestros días y creen que ya no hay peligro de que el nacionalsocialismo vuelva a hacerse con el poder, porque a pesar de haber pasado décadas, las nuevas políticas y tecnologías arbitrarían el proceso de un mandato nuevo autocrático. El profesor decide empezar un experimento con sus alumnos para demostrar lo fácil que es manipular a las masas. A través de su lema: "fuerza mediante la disciplina, fuerza mediante la comunidad, fuerza a través de la acción, fuerza a través del orgullo", haciendo hincapié en ello, de tal forma que cada día los alumnos siguieran una nueva regla. Por ejemplo, el profesor logró que todos ellos entrasen a su aula y, en menos de 30 segundos, se hubieran sentado todos ellos con actitud atenta y con la espalda bien recta, resueltos a iniciar la clase. El interés por la forma de cómo se ejecutaban esas clases creció, haciendo que jóvenes de otros cursos se cambiaran de aula hasta ser un curso numeroso, derivando en fanatismo. El grupo llega incluso al extremo de inventar un saludo y a vestirse de camisa blanca. El popular curso se decidió llamar "La Ola", y a medida que pasaban los días, "La Ola" comenzaba a hacerse notar mediante actos de vandalismo, todo a espaldas del profesor Wenger, que acaba perdiendo el control de la situación y de esta manera perdiendo también el control de su propia vida.
''El pueblo no debería temer a los gobernantes, son los gobernantes los que deberían temer al pueblo''
V no es un guerrero urbano al uso: es un misterioso y anónimo revolucionario cuyo objetivo es derrocar el sistema totalitario que rige en una Inglaterra situada en un futuro distópico. V pretende despertar de su letargo al pueblo e impulsarlo a la insurrección y la anarquía a través del uso de la fuerza, único camino para tumbar a un regimen dictatorial que elimina la libertad, el bien más preciado del individuo, a través del dominio policial y la manipulación informativa de los medios de comunicación. V entiende que ha de ser su actividad de terrorismo contra el Estado la que se erija en el pistoletazo de salida de una rebelión definitiva que sólo se materializará con la destrucción de los pilares básicos de la civilización: es necesario destruir lo podrido para crear algo puro desde la nada. Reducir el Parlamento a cenizas, golpear el corazón de los corruptos, supone una especie de renacimiento para un pueblo oprimido por la hostil maquinaria gubernamental.
V de Vendetta es, por encima de todo, una película rabiosamente entretenida y vigorosa en toda su extensión. Une, con tremenda eficacia y un pulso narrativo firme y sin baches de ritmo, la apabullante espectacularidad y la energía vitaminada de sus escenas de acción con un contenido que sorprende por su delicadeza emotiva y que invita a la reflexión y genera el debate al presentar a un activista extremo cuyos métodos violentos pueden ser objeto de justificación, ya que son empleados contra un sistema que trata de controlar y aletargar al individuo. Por lo tanto, la película ofrece escasas pero magistrales exhibiciones de adrenalínica acción (planificada y montada con un estilo visual abracadabrante) que se diseminan a lo largo de una película que presta atención, fundamentalmente, al desarrollo de la romántica y amarga historia de sus dos protagonistas, V y Evey, y al plan que pondrá en práctica nuestro superhéroe (sí, no cabe duda) para que el 5 de Noviembre se convierta en un punto de inflexión determinante en el futuro devenir.